La población  tiene a concentrarse cada vez más en núcleos urbanos, que durante las próximas décadas se convertirán en megaciudades. Esto genera importantes contradicciones en materia de circulación y propiedad de vehículos, problema ante el cual el coche autónomo se presenta como una posible solución.

Por ejemplo, los atascos serán cada vez más frecuentes. El coche autónomo, al no necesitar conductor, permitirá al usuario aprovechar ese tiempo para otras actividades como adelantar trabajo, tener una reunión mediante videollamada, leer o simplemente ver una película.

Por tanto, las compañías ya no necesitarán diseños aerodinámicos, sino automóviles orientados al espacio, la comodidad e incluso al ocio. Además, como ha propuesto Panasonic con su automóvil Anonimous Cabin Concept, se integrarán gran parte de las innovaciones actuales en el coche autónomo del futuro, como la realidad aumentada, ya que el cristal podría llegar a ser una interfaz inteligente que permita interactuar con el entorno a la vez que nos desplazamos.

Grandes compañías ya están invirtiendo en este nuevo concepto de vehículo, como Volvo, que ha desarrollado su modelo Concept 26, un coche autónomo con tres tipos de posición: “Drive” para dejar de ser autónomo y que el conductor tome el control, “Create” donde el asiento se desliza hacia atrás, el volante se retrae de manera que el pasajero tiene más espacio para realizar actividades como leer, escribir emails, ver películas… y, por último, “Relax” donde de nuevo el volante se retrae y el asiento se reclina para que pueda disfrutar cómodamente del viaje.

La empresa alemana Volkswagen también ha mostrado su interés en este concepto presentando Sedric. Este automóvil completamente autónomo no tendrá ni la posibilidad de coger el volante debido a su diseño interno semejante a un pequeño salón. Mediante comandos de voz se especificará a dónde se quiere ir y el vehículo decidirá cuál es la ruta idónea tratando de evitar posibles atascos. No sólo habrá ausencia de volante, sino que también la llave es un único botón por el cual se llama al vehículo para que vaya a recoger al pasajero.

Pero, ¿qué hay de verdad en todo esto? Todavía no hay ningún coche 100% autónomo. Lo que denominamos hoy día conducción autónoma se encuentra entre el nivel 2 y 4 –desde poder levantar las manos prestando atención a la conducción (nivel 2), poder circular de forma autónoma en entornos controlados, como en autopistas o autovías (nivel 3), hasta circular sin supervisión únicamente en áreas donde el coche tenga información para poder ser autónomo (nivel 4)–, cuando la autonomía completa es el 5.

A la cabeza de la carrera por querer conseguir la conducción autónoma completa está BMW, que ha confirmado que mostrará un vehículo de nivel 5 en 2021. Mientras, grandes empresas como Tesla con su Autopilot de nivel 2 espera dar el salto al nivel 4 con mejoras de hardware. Por su parte, Ford, Google (Waymo) y Uber, están actualmente rivalizando probando vehículos de nivel 4. Esto nos lleva a plantearnos, ¿qué se espera en el futuro?

2017

Durante este año los automóviles permitirán soltar el volante en algunas circunstancias, aunque sin abandonar el puesto de conducción ni la atención a la carretera. Tendrán un piloto automático que se podrá activar en atascos, para que el coche acelere o frene autónomamente, manteniendo la distancia de seguridad con el vehículo de delante –como ya empiezan a ofrecer algunos modelos actuales–. Además, podrán circular solos por autopista y tomarán las curvas, aunque todavía no podrán cambiar de carril para adelantar por su cuenta.

También se generalizará la llamada automática de emergencia a los servicios sanitarios en caso de percance, que pasará a ser obligatoria para todos los coches nuevos que se matriculen en la UE a partir de 2018. El dispositivo va conectado a los airbags y manda el aviso automáticamente en cuanto salta alguno que puede ser la clave para disminuir la mortalidad de los accidentes de tráfico.

A finales de este año Tesla asegura que hará circular un coche completamente autónomo desde Los Ángeles hasta Nueva York. Además, Volvo dará a conocer su piloto automático llamado DriveMe en unas ciudades donde gente real va a poder probar esta tecnología.

2018

La conducción delegada sigue sumando nuevas funciones: habrá aprendido a adelantar por autopista y se podrá realizar el aparcamiento remoto. El coche realizará sin ayuda la maniobra para estacionarse desde el smartphone o desde un mando a distancia.

Durante ese año se espera que los coches Tesla sean más autónomos pero su capacidad dependerá de la situación geográfica y las regulaciones. Ford por su parte, tendrá alrededor de 100 automóviles autodirigidos en su flota de pruebas recopilando datos. Por último, Baidu –conocido como “el Google de China” plantea tener un coche comercial autónomo listo por esa fecha.

2020

En 2020 algunas empresas comenzarán a lanzar los primeros coches autónomos con diseños orientados al espacio y la comodidad.  “Un salón con ruedas”: Los nuevos eléctricos, como no necesitan cambios, transmisiones, radiadores, escapes y muchos otros elementos de la mecánica del coche con motor térmico, destinarán todo ese espacio a los pasajeros, además, estos coches estarán plenamente conectados.

Se estima que alrededor de 10 millones de coches autónomos estén en las carreteras por esas fechas. Se podrá circular en ciudad con el piloto automático, aunque el conductor deberá seguir en su puesto. El vehículo en 2020 podrá detectar semáforos, leer señales, así como detectar cualquier objeto fijo y en movimiento para reaccionar en consecuencia.

En 2020, también, Honda producirá coches completamente autónomos en carretera. En esta fecha el grupo PSA se focalizará en que los coches autónomos 100% estén disponibles. Nissan, por su parte, pretende tener su primer coche 100% autónomo comercializado para ese año. Además, no sólo habrá innovación en coches, sino que la empresa Daimler asegura que los camiones autónomos estarán listos.

2021

2021 será una gran fecha para Ford y BMW ya que el primero plantea lanzar coches completamente autónomos. Sus vehículos no tendrán volante, freno o acelerador y, por otro lado, BMW tratará de introducir su coche autónomo en el mercado chino. Por su parte, la empresa Lyft también se unirá a esta tendencia utilizando conducción autónoma en su mayoría.

2025

En 2025 se calcula que se establecerá el coche autónomo pleno, con el puesto de mandos –incluido el volante– recogido y se desplegará sólo cuando el usuario lo desee. El coche se habrá transformado en un espacio que ofrezca tiempo libre para que el pasajero lo emplee como desee más que un mero medio de transporte.

Esta conducción se ofrecerá en los modelos de alta gama y en determinados servicios como el taxi: la conducción plenamente autónoma permitirá que los taxis prescindan de su chófer. Los vehículos acudirán solos a por su cliente, que previamente habrá solicitado el servicio por medio de su móvil.

2030

Hyundai tiene como objetivo sacar su coche completamente autónomo durante ese año.

2040

Entramos ya en un terreno cercano a la ciencia ficción, no obstante, algunos expertos se atreven a señalar que los coches, que circularán silenciosos por las calles, tendrán forma de burbuja. La carrocería, de fibras plásticas, será flexible en sus formas y funciones y permitirá que se regule la luminosidad, aumentando o reduciendo la transparencia y la opacidad para crear ambientes a la carta. Cargarán sus baterías por inducción al rodar por calles y carreteras. Las grandes ciudades empezarán a disfrutar las ventajas de la implantación masiva del coche eléctrico y autónomo. Por una parte, se irán rebajando de forma drástica las emisiones contaminantes, lo que mejorará la calidad del aire en igual proporción. Por otra, se reducirá el número de vehículos en circulación. Así, un 20% de los coches actuales serán suficientes para cubrir el 80% de los desplazamientos diarios de los habitantes de las megaurbes. Y como habrán bajado el tráfico y los atascos de forma ostensible, se habrá desencadenado un círculo virtuoso que mejorará la calidad de vida de sus habitantes. Ahora hay menos coches en circulación, pero llevan más pasajeros a bordo y están más tiempo en movimiento.

Al mejorar tanto el tráfico, las empresas de movilidad autónoma habrán optimizado sus servicios de tal manera que se realizarán con tiempos de espera de tres minutos en horas valle y 12 a 15 minutos en horas punta. Pero sobre todo la gran ventaja es que cambiará la urbanización de las ciudades actuales porque se liberará mucho espacio ocupado por calles, garajes y plazas de aparcamiento que podrá ser utilizado en equipamientos urbanos: más parques, mejores aceras, instalaciones deportivas, etc. Además, los accidentes serán casi anecdóticos y provocados casi al 100% por quienes sigan circulando al volante de sus viejos vehículos con guiado manual. Todos estos avances, en complicidad con la infraestructura, también se traducirán en un aumento de la velocidad de viaje: el coche se acercará paulatinamente a los trenes de alta velocidad.

En definitiva, de lo que podemos estar seguros a día de hoy es que el coche autónomo es una tendencia con un enorme potencial de mercado, y todas las grandes marcas están invirtiendo enormes cantidades de capital en el desarrollo tecnológico necesario para prescindir, cada vez más, de la conducción humana en sus futuros modelos. Sin embargo, la conducción totalmente autónoma todavía es una promesa, y no una realidad, como sí lo es la conducción delegada, que combina la actividad autónoma con la humana en función del contexto en el que se produce la conducción. Eso sí, estos modelos están muy lejos todavía de disputar la hegemonía al coche tradicional en el mercado de masas, por lo que todavía no hay indicadores claros de la respuesta de los consumidores a este nuevo concepto de vehículo. Será necesario prestar atención al desarrollo de la tendencia, aunque todo apunta a que aquellas empresas del sector automovilístico que no apuesten por investigación en el campo de la conducción autónoma, podrían ver seriamente amenazada su cuota de mercado a medio plazo.