El 5G es una de las innovaciones tecnológicas más comentadas. No sólo trata de suplir la necesidad de una mayor conectividad en las redes, tránsito de datos más veloz y un menor número de interferencias que el 4G gracias a su amplio espectro, sino que los usos derivados de esta conexión van más allá.

Hay que tener en cuenta que no se ha establecido un estándar 5G para todas las empresas, por lo que aún es un concepto en desarrollo y posiblemente hasta 2020 no podamos apreciar su alcance.

En 2017 se espera que el número de subscripciones a LTE y 5G aumente hasta 2000 y que esta tendencia alcista se mantenga hasta alcanzar más de 5000 en 2022, siendo Asia pacífico el que encabece el número de subscripciones.

El 5G no es una innovación cualquiera, sino una necesidad debido al avance tecnológico y el desarrollo del IoT. En los últimos cinco años el número de usuarios de Internet ha aumentado considerablemente, de un 29,9% en 2010 a un 43,998% en 2015 y según lo expuesto anteriormente, los indicadores muestran que este porcentaje no hará más que crecer. Ante el gran número de dispositivos y usuarios se necesita una red más potente.

El futuro próximo que nos muestra coches automatizados, Realidad Virtual y Aumentada, Inteligencia Artificial, Smarthomes, Smartcities… Todo ello necesita una conectividad, rápida, eficaz y a ser posible barata y de bajo consumo energético –el 5G ahorrará un 25% más que el 4G–.

Ante estas previsiones ya las principales compañías de tecnología están a dando pasos hacia la conexión 5G, como es el caso de Huawei, que trata de ser líder en el sector 5G junto con Deutsche Telekom desarrollando la tecnología E2E Network Slicing de 5G basada en cloud. MediaTek y Nokia por su parte han desarrollado chips 5G y Telefónica y Ericsson, junto con KTH e Idiada que en el MWC 2017 presentaron un coche dirigido por conducción remota cuyo conductor se encontraba a 70 km de distancia.

Esto último no habría sido posible sin la gran capacidad de transmisión de datos del 5G, así como de su baja latencia. La latencia del 5G es una de sus principales características que podría traer consigo al fenómeno denominado “Internet táctil”, que se produce al ser tan baja la latencia en el 5G que la tecnología se mueve prácticamente en tiempo real, haciendo que, en el caso del coche presentado por Telefónica al mover el volante a 70 km de distancia, el coche se mueve de manera prácticamente inmediata.

El concepto de Internet táctil es una de las grandes oportunidades de esta conexión, permitiendo transformaciones tecnológicas en varios sectores susceptibles de digitalización como la fabricación, los servicios públicos y la energía, los servicios financieros, la seguridad pública, la asistencia sanitaria, la automoción, los medios de comunicación, la robótica –destacando el aumento de eficiencia y ahorro energético en las cadenas de producción–,­ y el transporte.

Permitirá nuevas innovaciones, desde el suministro de mercancías mediante el uso de drones, además, permitiría al usuario observar y estar constantemente informado de los procesos y estar incluido en mayor medida en muchos procesos relacionados con el 5G. Impulsará el desarrollo de vehículos de conducción autónoma y abrirá nuevas posibilidades en diferentes campos, como en la medicina, que permitirá atenciones médicas en tiempo real, que van desde las consultas hasta determinadas operaciones. Será capaz de realizar reacciones rápidas a discrepancias, monitorización remota en tiempo real, casos de uso como fabricación robotizada e inteligente, monitorización remota en tiempo real con streaming de vídeo y aplicaciones por control remoto. No sólo eso, el 5G ahorrará en coste, energía y la cadena de distribución se verá reducida.

Para que se desarrolle es importante las alianzas y colaboraciones como la que ha establecido Ericsson con 34 operadores, 20 partners industriales y 45 universidades o institutos tecnológicos para desarrollar modelos de negocios y casos de uso.

En cuanto los riesgos, de los primeros asociados es el ciberriesgo, típico en el sector. Y otro a destacar es el desaprovechamiento por parte de las compañías, ya que los usuarios todavía no están preparados para implantarlo debido a que muchos no disponen de los dispositivos necesarios. La región geográfica también es crucial en este sentido, ya que algunas no van a tener acceso por un desarrollo tecnológico insuficiente.

Por otro lado, no es simplemente una necesidad a nivel de infraestructura, sino que además vivimos en un mundo globalizado y superconectado y tanto el ser humano como las empresas responden a ello, estas últimas debido a la gran competencia en el mercado cada vez más digitalizado. Actualmente las relaciones sociales no son únicamente físicas sino también virtuales, así como la forma de hacer negocios, cada vez más digitalizado y con una tendencia cada vez mayor de trabajar en remoto, aportando el 5G no sólo velocidad, sino que también corrigiendo interferencias o errores de conexión del 4G.

Algunos de los escenarios futuros que nos presenta este desarrollo a destacar son:

  • Seguridad: una alta conectividad en situaciones de riesgo. Uso de redes de satélites de geoposicionamiento como el GPS con mayor precisión y rapidez, que pueden tener impacto positivo en diferentes sectores como el transporte aéreo o las transacciones bancarias.
  • Producción/Productores: incrementará la productividad, la eficiencia, se reducirá la cadena de producción y se robotizarán los procesos de forma más eficaz.
  • Media y Gaming: ayuda con el desarrollo y la mejora de conexiones 4k, 8k y Realidad Virtual/Aumentada.
  • Distribución: conocer la geoposición de los envíos al instante, en qué punto de la ruta se encuentran además de conexión inmediata con el mensajero.
  • Health Care: diagnóstico por vídeo, asistencia 3D, Realidad Virtual para terapia y tratamiento, servicios quirúrgicos a distancia.

Por último, según HIS Markit: “En 2035, el 5G permitirá que 12.3 billones de dólares de la economía mundial […] sean equivalentes al gasto de los consumidores estadounidenses en 2016 y más que el gasto combinado de los consumidores en China, Japón, Alemania, Reino Unido y Francia en 2016. La tecnología también será equivalente a una economía del tamaño de la India entre 2020 y 2035 y apoyará 22 millones de empleos“.