CONSIDERACIONES PREVIAS


  • Las stablecoins o “criptomonedas estables” han surgido con la finalidad de reducir la volatibilidad y la exposición a fluctuaciones en el precio de las criptomonedas tradicionales.
  • Bancos y grandes corporaciones llevan explorando el terreno de las criptomonedas desde hace tres años, pero el anuncio de que gigantes como Facebook o JPMorgan están cerca de lanzar la suya, puede ser el aldabonazo definitivo para la explosión de esta tendencia.
  • Se plantean dudas acerca de si el verdadero potencial del lanzamiento de una stablecoin es el de competir en el ámbito de la banca minorista o en el de la banca mayorista.

El Blockchain llegó transformando todo a su paso y trayendo aspectos tan fascinantes como las criptomonedas. Estas han estado buscando el primer lugar en el mundo de las inversiones durante mucho tiempo. Sin embargo, a pesar de todas sus características e intentos, todavía luchan por encajar en el mundo real.

Y es que las criptomonedas son extremadamente volátiles y los precios nunca se estabilizan, por lo tanto su uso y la inversión en ellas siguen estando relegados a un ámbito de elevado riesgo, marcado por la escasez de garantías. Por esta razón, muchos usuarios se alejan de este nuevo mercado de criptografía. En 2018, alcanzaron su máximo récord de $800 mil millones de dólares. Pero a medida que pasaban los días, la situación cambió drásticamente. El precio comenzó a reducirse muy rápido, y después de un tiempo ahora ronda los $200 mil millones de dólares. Los expertos creen que las criptomonedas tienen un largo camino por delante si quieren convertirse en una moneda aceptada a nivel mundial.

En este contexto, los instrumentos financieros asociados al blockchain evolucionan constantemente para encontrar soluciones a los retos a los que aún se enfrenta la tecnología. Un ejemplo de los últimos esfuerzos para reducir la volatilidad de las monedas virtuales es la creación de las stablecoins.

STABLECOINS, ¿QUÉ SON?


Los Stablecoins son un tipo de criptomoneda que siempre tiene un precio estable. Este nuevo tipo de criptomonedas son ‘tokens’ que están asociados al valor de una moneda “fiat” (como el dólar o el euro), a bienes materiales como el oro o los inmuebles, o a otra criptomoneda. Es decir, están respaldadas por un activo financiero o una divisa tradicional.

Por otro lado, también hay stablecoins que no están asociadas a ninguna otra moneda sino que están controladas mediante algoritmos para mantener un precio estable. En este caso, la principal motivación para crear una stablecoin es tratar de dar refugio a los inversores en momentos de volatilidad. Se crean para enfrentar el escenario inestable del mercado criptográfico y garantizar un terreno estable para todos. Esta criptomoneda es crucial para los inversionistas criptográficos, para las casas de cambio de criptomonedas y para el mercado criptográfico general.

Por lo tanto, según al valor al que estén asociadas pueden existir las siguientes tipologías:

Fuente: Vecdis

STABLECOINS COLATERIZADAS


Las stablecoins colaterizadas se caracterizan porque su mecanismo de estabilización de la volatilidad se basa en el principio del dinero fiduciario. Es decir, en este tipo de monedas digitales su valor está referenciado a un colateral que puede ser una divisa tradicional como el euro o el dólar, o cualquier otra moneda o cesta de monedas digitales u otros bienes materiales como el oro.

Ya existen algunas iniciativas desde el sector privado referenciadas al dólar, por ejemplo. Su uso se orientará, en principio, al sistema de pagos, sobre todo ayudando a grandes empresas a acelerar transacciones internacionales, que actualmente tardan un día o más utilizando las opciones existentes, como SWIFT.

  • Respaldadas con monedas fiat: En esta categoría están Tether y TrueCoin, ambas respaldadas por el dólar estadounidense y gestionadas por sendas empresas que ejercen de entidad central. El caso de Tether es uno de los de mayor éxito: construida en 2014 con tecnología abierta de blockchain, su participación ronda actualmente los 2.600 millones de dólares.
  • Respaldadas con otra criptomoneda: Dentro de este grupo están las ‘stablecoins’ más controvertidas, ya que emplean otras criptomonedas para mantener su valor estable. Un ejemplo es DAI, una criptomoneda que emplea la plataforma Ethereum y el valor del ‘ether’ para mantener su criptomoneda “pegada” a la del dólar.
  • Respaldadas con otros bienes: En estos modelos la criptomoneda mantiene su valor estable al “anclarlo” al precio de un bien como el oro. Es el caso de G-Coin, una plataforma de ‘tokens’ que equivalen a un gramo de oro físico cada uno. La compañía asegura que el oro está almacenado de forma segura y que emplean ‘blockchain’ para garantizar que el material procede de zonas libres de conflicto.

STABLECOINS NO COLATERIZADAS


Estas corresponden al cuarto tipo de la tabla de tipología, es decir, a las controladas por algoritmos. Estas criptomonedas no están asociadas a ningún valor externo, sino que emplean únicamente algoritmos para evitar las fluctuaciones de precio. En estos modelos, es el propio blockchain el que controla la volatilidad de las monedas mediante algoritmos y smart contracts.

Un ejemplo de este grupo es USDX, que emplea algoritmos para mantener el precio del token pegado al del dólar para controlar su estabilidad. En este caso, el sistema opera de manera descentralizada gracias a los smart contracts que regulan su funcionamiento.

Basecoin, por su parte, es un prueba de que las criptomonedas aún son incompatibles con ciertas regulaciones estatales. Su stablecoin, basis, contaba con el respaldo, además de los smart contracts, de un conjunto de algoritmos que replicaba la política monetaria de un banco central, pero el pasado 13 de diciembre sus creadores se vieron en la obligación de anunciar que daban por terminado el proyecto, devolviendo los 133 millones de dólares ya levantados, al ser conscientes de que no iban a poder salvar los obstáculos presentados por la regulación estadounidense.

MIRANDO HACIA EL FUTURO


En total, en 2018 se identificaron 57 proyectos de stablecoins, de los que 23 están empezando a dar los primeros pasos. Las stablecoins son un claro ejemplo de un proceso de innovación dinámico que con seguridad continuará en los próximos años. Pero pese a que suponen un desarrollo innegable en el campo de las criptomonedas, se encuentran todavía en un estado incipiente, y como tal aún no ofrecen garantías suficientes como vías de inversión.

Fuente: Vecdis

En 2018, el 11% de los exchanges de criptomonedas aceptaban stablecoins, una cifra todavía pequeña en comparación con el 92% de Bitcoin. Pero con el paso del tiempo y el perfeccionamiento de sus diferentes modelos podrían llegar a reunir un mayor capital que el que mueven ahora los bitcoins o los ripples, y es que los exchanges que soportan stablecoins están viendo crecer el volumen de las transacciones que se realizan en este tipo de criptomonedas. Por ejemplo, Coinbase ha visto en los últimos séis meses incrementarse el porcentaje de operaciones de cambio de criptomonedas a stablecoins desde el 16% hasta el 26%.

Y esto no acaba ahí, las grandes empresas y bancos están viendo su potencial y todos sus beneficios, y no dudan en apostar por esta criptomoneda.

JP Morgan Chase

JP Morgan Chase se convirtió en febrero de este año en el primer banco del mundo en hacer una apuesta clara por el lanzamiento de su propia divisa digital, una stablecoin que han denominado JPM Coin. Esta criptomoneda, basada en blockchain, permite la transferencia instantánea de pagos entre cuentas institucionales.

Se trata de una moneda digital que representa los dólares estadounidenses, y que se mantienen en cuentas designadas en JP Morgan Chase. En resumen, JPM Coin siempre tendrá un valor equivalente a un dólar estadounidense. Cuando un cliente envía dinero a otro a través de blockchain, las JPM Coin se transfieren y se canjean instantáneamente por la cantidad equivalente de dólares estadounidenses, lo que reduce el tiempo de liquidación típico.

Fuente: JP Morgan Chase

Facebook

Fuentes anónimas han revelado a medios de prensa que Facebook está inmerso en un proyecto para el despliegue de su propia criptomoneda. El proyecto estaría ya en estado muy avanzado y para su puesta en marcha están en conversaciones con algunos exchanges (para adelantar trámites asociados con la comercialización de la moneda digital), entidades financieras, procesadores de pago como First Data, redes de tarjetas como Visa y Mastercard, y gigantes del comercio electrónico.

La idea es que el valor de la moneda digital esté vinculado al de varias monedas extranjeras, en lugar que que esté asociado únicamente con el dolar estadounidense, por lo que la Stablecoin tendría un valor en USD, EUR y otras divisas fiat.

La creación de esta stablecoin se fundamenta en que sea un producto resistente a la especulación de los mercados para que los consumidores puedan pagar en esta moneda sin preocuparse por la volatilidad de los precios.

El objetivo final es que sus usuarios puedan enviar dinero en esta divisa a través de Whatsapp, y la intención sería llegar así a sectores no bancarizados a través de un servicio que ya goza de mucha popularidad, el cual no esté sujeto a participantes del ecosistema bancario.

La compañía está renovando su infraestructura de mensajería para conectar Facebook Messenger, Whatsapp e Instagram, lo que plantearía una enorme ventaja para garantizar un mayor alcance de la moneda digital, la cual esperan que llegue a 2.700 millones de personas. El lanzamiento estaría previsto para este primer semestre de 2019.

“Una stablecoin lanzada por Facebook podría generar de 3.000 a 19.000 millones de dólares en ingresos adicionales procedentes de servicios de banca minorista, solo en el año 2021“.

Ross Adam Sandler, analista de Barclays.

MUFG Bank

Otro banco que se suma es el japonés MUFG. El quinto banco más grande del mundo ha anunciado el lanzamiento de una stablecoin para 2019. Se tratará de una stablecoin basada en una relación 1:1 con el yen japonés.

Los clientes podrán descargar una aplicación que convertirá automáticamente sus depósitos bancarios en la stablecoin. Aproximadamente 1.500 empleados de la compañía han estado participando desde 2017 en un test de la divisa digital, que han denominado MUFG Coin. La intención ahora es probar su funcionamiento con hasta 100.000 titulares de cuentas, para este mismo 2019.

El banco tiene la intención de que los usuarios puedan utilizar la moneda para pagar en lugares como restaurantes, tiendas y otros establecimientos, así como para transferir la moneda a las cuentas de otros usuarios.

Mizuho Financial Group

El gigante bancario japonés Mizuho Financial Group lanzó el 1 de marzo su stablecoin única para servicios de pago y remesas. En una asociación con alrededor de 60 instituciones financieras homólogas, que en conjunto albergan 56 millones de cuentas de usuarios, la nueva plataforma de moneda digital “J-Coin” de Mizuho vinculará directamente las cuentas bancarias existentes con los monederos digitales.

La moneda será administrada por una aplicación móvil denominada J-Coin Pay, que utiliza códigos QR en la caja para completar los pagos al por menor. La moneda será una stablecoin digital fijada a un precio de 1 yen (~$0.01) por unidad, y las transferencias entre cuentas bancarias y monederos de J-Coin están fijadas en cero.

BIBLIOGRAFÍA