CONSIDERACIONES PREVIAS


  • En un mundo cada vez más conectado, el sector de la movilidad es uno de los que más se está viendo afectado por la llegada de esta tecnología.
  • Además, el aumento de los vehículos conectados abre un abanico de posibilidades para las compañías aseguradoras a la hora de reducir riesgos y mejorar la valoración de las primas.
  • Pero por otra parte, las nuevas tecnologías tienen tal sofisticación que pueden hacer encarecer el coste de las reparaciones, aumentando por tanto el coste que las primas pueden tener para los clientes.

Los coches conectados son una realidad en el mundo occidental. Desde los navegadores hasta los sensores de estacionamiento, la tecnología se ha convertido en una parte integral de la conducción.

El número de coches conectados está creciendo a nivel mundial a un ritmo constante, y se espera que en los próximos años aumente en cerca de 50 millones de unidades anuales, hasta alcanzar los 342 millones de coches en 2023.

Fuente: Statista

Este crecimiento de mercado de los coches conectados va a hacer que los nuevos coches que se pongan en el mercado en los próximos años tengan conexión a internet, llegando a ser el 100% de los nuevos modelos en 2025.

Fuente: Statista

A esto también, hay que añadir que se espera que los ingresos globales en el mercado de automóviles conectados aumenten de 14.700 millones en 2017 a 31.389 millones en 2023.

Fuente: Statista

¿QUÉ SIGNIFICAN ESTOS NÚMEROS?


Este aumento de número de coches conectados está generando una nueva realidad en el mundo de la movilidad. Cada vez son más los actores participantes del proceso.

Están los fabricantes de vehículos, los fabricantes de los dispositivos, las compañías de seguros que aseguran esos vehículos, las empresas de telecomunicaciones que permiten la interconexión, las compañías que utilizan esos vehículos para dar servicios de movilidad a las personas (que es otra de las novedades que se avecinan: el cambio de paradigma en la movilidad personal). Se está creando un nuevo ecosistema que permitirá extraer la máxima eficacia a las innovaciones que se avecinan.

Fuente: Statista

Y la razón principal para este crecimiento tan importante es el rápido avance en tecnologías que van desde la asistencia por voz hasta la digitalización más compleja de los componentes principales del automóvil.

Los puertos de diagnóstico digital que han dado lugar a una gran cantidad de datos sobre diversos aspectos de la salud de un automóvil, sobre la conducción, y el comportamiento del conductor se están convirtiendo rápidamente en algo común.

LOS DATOS DE CONDUCCIÓN SON EL OBJETIVO


Los fabricantes de automóviles han estado instalando conexiones inalámbricas en vehículos y recopilando datos durante décadas. Pero el gran volumen de software y sensores en los vehículos nuevos, combinado con la inteligencia artificial que puede filtrar los datos a velocidades cada vez más rápidas, pueden ofrecer nuevos servicios y flujos de ingresos.

“Los fabricantes de automóviles reconocen que están librando una batalla por los datos de los clientes. Su comportamiento al conducir, su ubicación, tiene un valor monetario, no muy diferente de su actividad de búsqueda.”

Roger Lanctot, asesor de Strategy Analytics.

El objetivo final de los fabricantes es construir una base de datos de preferencias del consumidor que pueda agregarse y venderse a proveedores externos con fines de marketing, al igual que hacen las grandes compañías como Google o Facebook.

Los ejecutivos de automóviles enfatizan que el cruzado de datos les permitirá construir una mejor experiencia de conducción, permitiendo a los automóviles predecir ruedas desinfladas, encontrar aparcamiento o una estación de carga, o alertar a los servicios municipales de la ciudad sobre intersecciones peligrosas donde hay accidentes frecuentes, incluso podrían ayudar a proteger a los conductores de un crimen.

Y en este punto es donde entra la gran pregunta, ¿están los conductores dispuestos a compartir sus datos? Las compañías automovilísticas creen que si ofrecen el seguro de automóvil con descuento o un cupón de gasolina, los clientes compartirán sus datos sin parpadear.

¿Y QUÉ HAY DEL SECTOR ASEGURADOR?


La llegada de este tipo de vehículos al mercado abre las posibilidades al sector asegurador para cambiar su forma de ofrecer coberturas a los clientes. La opción de monitorizar la forma de conducir de los conductores permite hablar de una personalización total de las primas.

A su vez, los sensores ayudarán a determinar culpabilidades y causas de accidentes, haciendo que los costes sean los más aproximados a la realidad y se evitarán fraudes.

Y los clientes, además de disponer de una cobertura más personalizada y ajustada de precio, podrán disponer de una atención en caso de emergencia más rápida gracias a la conectividad de los vehículos con sistemas de urgencia que pueden acudir en caso de accidentes o avería, incluso sin solicitarlo explícitamente el conductor.

Al mismo tiempo, gracias a esta tecnología, las insurtech están cobrando importancia dentro del sector. Se considera que están en plena ebullición, y no paran de anunciarse nuevos acuerdos, colaboraciones, lanzamientos o inversiones.

Metromile

Metromile se ha asociado con Turo, un Marketplace de coches compartidos para mejorar las coberturas de sus clientes.

Ahora, los anfitriones de Turo que sean clientes de Metromile solo estarán cubiertos por el seguro durante el uso personal de sus vehículos, y no se les cobrará por la cobertura mientras se alquila su automóvil. Para eso, Turo comparará los datos de los usuarios de su calendario de anfitriones con los datos del dispositivo Pulse de Metromile, comparando los documentados de uso personal y alquilado, para posteriormente ajustar el pago que corresponda.

Octo Telematics

Octo Telematics que se ha asociado con SAS para mejorar las capacidades analíticas en su plataforma de IoT de seguros.

Octo Telematics proporciona una plataforma de IoT diseñada específicamente para el seguro que permite a las aseguradoras mejorar el precio de riesgos, gestionar reclamaciones y atraer clientes.

Este nuevo acuerdo posibilitará que las aseguradoras puedan analizar el conjunto completo de datos de conducción y choques junto con sus datos tradicionales directamente en la plataforma de Octo usando herramientas SAS.

Las capacidades de análisis combinadas de SAS y Octo proporcionarán a las aseguradoras puntuaciones precompiladas, tableros interactivos y visualizaciones inteligentes.

Allstate y Drivewise

Las aseguradoras no quieren quedarse atrás y tampoco dejan de innovar y de crear nuevos productos para que sus clientes tengan lo mejor.

Por ejemplo, Allstate ha puesto en el mercado canadiense la opción de utilizar Drivewise, una aplicación personalizada que permite a los conductores aprender más acerca de sus propios hábitos de conducción después de completar cada viaje, y también les ofrece la oportunidad de demostrar que su conducción es segura para poder ahorrar hasta un 30% en su seguro.

Thingco pasa el control de los datos hacia los clientes

La insurtech ThingCo quiere darle una vuelta al modelo al cambiar el control de los datos del consumidor, pasándolo de los proveedores a las manos de los clientes.Theo, nombre que recibe el dispositivo, ofrece a los consumidores un mayor control sobre sus datos de conducción, que se pueden usar para obtener acuerdos de seguros más económicos a través de una aplicación. Thingco parte del principio de que los datos que se están recolectando pertenecen al consumidor, no a la compañía de seguros que los recopila y los usa para evaluar su riesgo.

Para ello, ThingCo convierte los datos de conducción del cliente en una puntuación de conductor,que es “portátil”, lo que significa que puede ser intercambiable entre proveedores.

El objetivo de Thingco es integrar un panel de proveedores de seguros en su aplicación, que agrega los datos recopilados por Theo, lo que permitirá a los clientes compartirlos con aseguradoras seleccionadas a cambio de una póliza más económica.

INCONVENIENTES DE ESTA TECNOLOGÍA


A pesar de las innumerables ventajas ninguna tecnología es perfecta, y las aseguradoras empiezan a advertir de que hay varios inconvenientes en la llegada de los coches conectados.

Por un lado, están viendo cómo se reducen sus márgenes de ganancia. Recientemente, algunas compañías de Reino Unido, han dicho que el coste de liquidar las reclamaciones está aumentando a medida que los automóviles se vuelven cada vez más tecnológicos y difíciles de arreglar. Los vehículos más caros son más seguros, pero más costosos de reparar.

“Los volúmenes de accidentes son bastante estables, pero el coste por accidente, especialmente los costes de reparación, están impulsando la inflación.”

Toby van der Meer, director ejecutivo de Hastings.

Otro problema relacionado con la tecnología que aumenta las reclamaciones es el creciente número de robos. La ABI (Association British Insurers) dice que el hecho de que los ladrones puedan piratear los datos enviados cuando se usan los llaveros para abrir puertas y utilizar esta información para robar vehículos, está facilitándoles el trabajo.

Según la propia ABI, la industria pagó 376 millones de Libras por robo de coches el año pasado, un 27% más que en 2017.

Y es que con la conexión de estos coches a Internet, los ciberdelincuentes pueden encontrar una grieta en la seguridad y colarse en el sistema.  Por ejemplo, en Holanda, unos ladrones han roto el cristal de un coche para colocarle un localizador con el que se han introducido en el cerebro del vehículo. El objetivo era saber dónde estaba en cada momento, evitar que las alarmas antirrobo sonaran y llevárselo cuando más fácil resultara.

GMV protege a los vehículos

GMV tiene en el mercado un sistema que previene el ataque de agentes extraños. Se trata de un sistema de detección y prevención de intrusos. Entre las ventajas del sistema, cabe destacar que:

  • Previene explotaciones de vulnerabilidad.
  • Bloquea códigos extraños.
  • Cero falsos positivos.
  • Sin requisitos de conectividad.
  • Impacto mínimo en las prestaciones.
  • No requiere actualización de software anti-malware.
Fuente: GMV

BIBLIOGRAFÍA