CONSIDERACIONES PREVIAS


  • La gran cantidad de datos que se acumulan en la empresa necesitan de técnicas que ayuden a la organización y provecho de los mismos.
  • Por ello, es necesaria la creación de herramientas de Business Intelligence, con las cuales la compañía pueda organizar los datos existentes y sacar mayor provecho de los mismos, con el fin de mejorar la toma de decisiones.
  • Eso se consigue a través de una adecuada gestión de la información sobre el comportamiento de su mercado, clientes y productos.

El Business Intelligence (BI) o Inteligencia de negocios, puede definirse como un conjunto de tecnologías y aplicaciones que ayudan a recopilar información de las diferentes fuentes de la empresa, almacenarla y analizarla para, posteriormente con ella, tomar mejores decisiones de negocio.

La Inteligencia de negocios permite, además, disponer de datos digitales, análisis de la información que se encuentra desestructurada, pudiendo anticiparse y aprovechar nuevas oportunidades que puedan surgir.

Toda compañía debe realizar control en los sistemas de información, no solamente debe dedicarse a la recopilación y almacenaje de datos, sino que estos deben ser de utilidad para la empresa y aportar algún valor al negocio.

“El procesamiento de los datos ayuda a las empresas a obtener información estratégica sobre el negocio.”

Uno de los objetivos de la inteligencia de negocio es ayudar a la empresa a la transformación de los datos en información, y a su vez, la información en conocimiento, poniendo al alcance de cada integrante de la empresa el lo necesario para la realización de un trabajo más efectivo.

LAS VENTAJAS DEL BI


El Business Intelligence (BI) aporta múltiples ventajas en una empresa, y se ha convertido en un elemento clave. Algunas de las ventajas de la inteligencia de negocios son:

  • Ahorro de costes y tiempo mediante la automatización de procesos.
  • Incremento del ROI, gracias a la eficacia y reducción de costes de las operaciones
  • Proporcionar información compleja, a la cual todo integrante de la compañía puede acceder e interactuar con ella, realizando cálculos, análisis y evaluar la información, para así tomar mejores decisiones de negocio.
  • Aumento de la fiabilidad de los resultados gracias a su análisis y tratamiento
  • Nuevas oportunidades de negocio y la posibilidad de anticiparse a las necesidades del cliente.

FASES DE UN PROYECTO DE BUSINESS INTELLIGENCE


Aún con todo esto, no es suficiente el recopilar una serie de datos, incluso aunque sean de calidad, o hacer uso de las metodologías y herramientas adecuadas. Para llevar a cabo un proyecto de Business Intelligence, es necesario efectuar una serie de pasos o fases en los que el proyecto y los objetivos se planifican en detalle, los equipos de trabajo se configuran, los datos se analizan para tomar decisiones y, una vez implementados todos los pasos correctamente, se hace un seguimiento y  un control.

  • Planificación y definición de objetivos: Es importante tener objetivos concretos y bien definidos. Los recursos tanto personales como técnicos de la empresa y los costes estimados y los plazos para su ejecución también definidos.
  • Entrenamiento de equipos: La selección adecuada de los equipos de trabajo y la asignación de roles o funciones son fundamentales para el éxito final del proyecto.
  • Ejecución y puesta en marcha del proyecto: En esta fase entra el momento de analizar los datos para transformar la información en decisiones útiles.
  • Medición de resultados: Esta fase se centra en el seguimiento y la evaluación de las mejoras introducidas mediante la toma de decisiones apropiadas, basadas en el análisis de datos.

LOS NEGOCIOS BASADOS EN DATOS


Como hemos podido ver, los datos, hoy en día, son realmente necesarios para que las empresas puedan seguir compitiendo en el mercado y para tomar así mejores decisiones. También estos datos son una materia prima ideal para lanzar un negocio.

“Los negocios basados en datos están a la orden del día, y en el futuro habrán muchos más y será el tipo de negocio que predomine”.

Los datos aseguran que las empresas basadas en datos tienen 23 veces más probabilidades de adquirir clientes, seis veces más probabilidades de retenerlos y 19 veces más probabilidades de ser más rentables. ¿Algunos ejemplos de estas empresas? Google, Facebook, Amazon y Uber.

Iron Ox

Otro ejemplo de negocio basado en datos es el de Iron Ox, una  granja y una empresa de robótica que diseñan robots que tienen como objetivo convertirse en los granjeros del futuro.

La producción agrícola necesita de una mano de obra que cada vez escasea de forma más alarmante, y puede que los robots sean la solución al problema.

La empresa ha comenzado a operar en una nave de 750 metros cuadrados en la que, según sus estimaciones, los robots obrarán un pequeño milagro: la producción anual, indican, debería multiplicar por cinco lo que se lograría con una granja convencional.

El secreto está en esos robots, que la empresa espera que algún día funcionen de forma totalmente autónoma, algo que podría solucionar la escasez de mano de obra en el segmento agrícola.

Los responsables de Iron Ox creen que su solución no eliminará trabajos, sino que ayudará a llenar ese vacío que se está produciendo en la industria agraria.

Fuente: Iron Ox

LOS DATOS: ¿EL NUEVO PETRÓLEO?


Todo a nuestro alrededor está convirtiéndose en un ecosistema de personas, datos y máquinas interconectadas. Los datos producen más datos que pueden ser consumidos por mucha gente, en diferentes lugares y en diferentes dispositivos al mismo tiempo y, además, incrementan su valor cuando se combinan con otros datos.

Para aplicar el Business Intelligence se puede recurrir a numerosas herramientas y tecnología distinta. Dos de estas herramientas son la “Vigilancia Tecnológica” y la “Inteligencia Competitiva”.

Y es que a medida que la globalización ha derribado los límites geográficos y las barreras que permitían a las empresas protegerse de sus competidores, la capacidad de una empresa para anticiparse a la competencia es cualquier cosa menos un capricho.

Ello está llevando a muchas organizaciones a la búsqueda de herramientas que les permitan adelantarse o prever, de algún modo, los fenómenos que pueden ocurrir en un futuro cercano, con la finalidad de facilitar y agilizar la toma de decisiones con mayor probabilidad de acierto.

En este sentido, la Vigilancia Tecnológica (VT) y la Inteligencia Competitiva (IC), son dos herramientas que se vuelven muy útiles a la hora de anticiparse a los cambios del entorno y aprovechas las oportunidades que surjan en un momento determinado, ayudando a mejorar la competitividad de una organización.

“Implantar un sistema de Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva hace que una empresa disponga de información estratégica debidamente filtrada y estructurada, sobre todo en lo relativo a factores críticos de vigilancia relacionados con competidores, mercado y tecnologías.”

En Vecdis tenemos claro que la información se ha convertido en el factor crítico que posibilita que las empresas reaccionen frente al cambio externo constante. Con un análisis correcto de la información de la empresa y de su entorno, podemos anticiparnos a los cambios del mercado e identificar oportunidades de mejora. Con una buena estrategia de gestión de la información podemos identificar las principales amenazas y oportunidades a las que se debe enfrentar la organización.

Todo ello lo conseguimos gracias a nuestros servicios de Observatorio de Tendencias, Inteligencia empresarial, Inteligencia en social media, Gestión del conocimiento y Vigilancia Tecnológica. Con los que conseguimos que la información sea un recurso estratégico que facilita a las empresas la toma de decisiones y descubrir nuevas oportunidades de negocio.

Fuente: Vecdis

BIBLIOGRAFÍA