CONSIDERACIONES PREVIAS


  • Desde el año 2014, cuando empezó a resonar el término “fintech”, el concepto ha evolucionado mucho, pasando de representar un rol de meros disruptores a jugar diferentes papeles y expectativas dentro de la industria.
  • La llegada de la banca abierta ha generado un nuevo panorama para la industria financiera y todo apunta a que esto podría haber provocado la entrada en una nueva etapa para la evolución de las fintech.
  • En el ecosistema de banca abierta están empezando a tomar parte nuevos jugadores no-bancarios y todo tipo de proveedores de servicios. Esto genera un nuevo panorama financiero donde las fintech se están viendo obligadas a pivotar su rol.

Los principales expertos en Fintech ya señalan que, aunque el movimiento Open Banking no ha alcanzado todavía su madurez, el sector de los servicios financieros está entrando en una nueva fase de innovación —bautizada como Open X— que requerirá un mayor esfuerzo de colaboración y especialización.

Así las cosas, todo apunta a que los bancos y otros actores del ecosistema de los servicios financieros deben comenzar a elaborar planes en esta dirección y modificar sus modelos de negocio.

¿QUÉ ES EL OPEN X?


Con el Open X los bancos y las fintech conformarían una especie de marketplace compartido en el que los diferentes players (bancarios y no bancarios) acceden a los datos y los aprovechan para colaborar entre sí y ofrecer una experiencia de mayor valor para el cliente.

Fuente: Capgemini & EFMA

En los nuevos marketplaces Open X cada jugador puede adoptar uno de los siguientes tres roles:

  • Proveedor: Desarrollando productos y servicios, dejando su distribución a terceras partes.
  • Agregador: Dedicándose a la distribución de los productos a través de múltiples canales y dejando la creación de los mismos a terceras partes.
  • Orquestadores: Se dedican a conectar y coordinar el ecosistema de socios para crear el máximo valor.

En el nuevo panorama, por tanto, un banco tradicional podría apostar por adoptar cualquier de estos roles, aunque también lo puede hacer una gran big tech o una empresa de telecomunicaciones.

Fuente: Capgemini & EFMA

PRINCIPALES CAMBIOS


La llegada de Open X supone cuatro cambios fundamentales:

  • Desterrar la orientación al producto para volcarse en la experiencia del cliente.
  • Concebir y tratar los datos como «activo crítico».
  • Priorizar modelos de acceso compartido frente a los modelos tradicionales de propiedad.
  • Innovar de manera colaborativa frente a comprar o crear soluciones en solitario.

De este modo, Open X conducirá al sector de los servicios financieros a un ecosistema o marketplace compartido en el que el sector reestructura la combinación de productos y servicios, y tanto bancos como fintech deben replantearse su estrategia de innovación y servicio a los clientes.

EL NÚCLEO DEL OPEN X: LAS APIS


El elemento tecnológico central de este nuevo paradigma son las APIs. Estas que permiten a terceros acceder a sistemas y datos de los bancos en un entorno controlado, serán las catalizadoras de la creación del mercado Open X.

A pesar de que ya se comparten y aprovechan extensamente los datos de los clientes en el sector, estos sistemas aún no se han estandarizado. Además, aunque el marco normativo y regulatorio es complejo, el establecimiento de un estándar ayudará a reducir el fraude, mejorar la interoperabilidad, dar más velocidad a la salida al mercado y aumentar la escalabilidad.

Por otra parte, los participantes del sector están estudiando dos posibles modelos de monetización para las API: un modelo de reparto de ingresos (que el 60% de los bancos y el 70% de las fintech consideran viable) y un sistema de derechos de acceso a las API (que respaldan el 46% de los bancos y el 55% de las fintech). Sin embargo, solo cerca de un tercio de los directivos de banca considera que actualmente están bien preparados para monetizar API.

“Las firmas que desempeñan todas las funciones por sí mismas, sin colaboración externa, tendrán dificultades para competir en un ecosistema formado por especialistas, por lo que no podrán dar respuesta a las nuevas demandas de los clientes.”

EL EJEMPLO PERFECTO


Un ejemplo muy representativo podría ser el del telco-banco francés Orange Bank. Este nuevo competidor no-bancario ya ha conseguido tejer con éxito una red de socios bancarios y no bancarios con los que ofrecer un conjunto completo de servicios financieros.

Por ejemplo, la entidad permite realizar pagos contactless a través de su asociación con Wirecard mientras que la firma Backbase se ocupa de apoyar su banca omnicanal. Por su parte, FranFinance ofrece servicios de crédito a través de ellos, Djingo (que emplea IBM Watson) les proporciona una solución de asistente virtual y MoneyThor aporta la rama de planificación financiera (PFM).

BIBLIOGRAFÍA